Granada

Posted: April 17, 2014 in Nicaragua

This slideshow requires JavaScript.

A Granada llegamos después de un largo viaje que nos llevo desde Ciudad de Guatemala a Managua en autobús, tras hacer noche en El Salvador. La llegada a esta ciudad, en nuestro caso, no fue demasiado agradable. El calor infernal que impregna sus calles y el carácter mucho más brusco del nicaragüense nos hizo estar de mala ostia durante un buen rato. Además la primera noche, debido a la incapacidad para decidir de manera inteligente originada por el agobio y el cansancio acumulado, la pasamos en un hostal donde una corriente de aire era una utopía.

Las siguientes noches las pasamos en un lugar antagónico en sus características al mencionado. Por un dólar más por barba nos alojamos en el que fue el único hostal con piscina en el que habíamos estado en todo el año que llevamos viajando, y la verdad es que mereció la pena porque, repitiéndome, el calor es endemoniadamente asfixiante.

Esta ciudad se hace llamar La Gran Sultana, por su apariencia morisca y andaluza, a diferencia de León su ciudad hermana y rival histórica, la cual tiene tendencias más castellanistas.

Paseando por sus calles llegamos hasta el malecón donde el viento sopla con fuerza pero donde no todo rincón de éste es apto para turistas, o así lo cree la gente local. Una vez más nos encontramos con miedo y supuesta inseguridad. A parte de esto hay que decir que la ciudad es bonita y el carácter nicaragüense que al inicio pareció brusco y maleducado se tornó en claro y desinhibido, por lo que nos hizo sentir un poco más comodos que en otros lugares donde uno tiene que maquillar su pensamiento para no resultar hiriente.

En el hostal conocimos a 2 argentinos, María, una vallisoletana la mar de simpática, y Laura una barcelonesa con mucho arte. Los cuatro viajaban juntos desde hacía bastante tiempo e intentaban sobrevivir vendiendo artesanía en las calles. Les pusimos el sobrenombre al grupo, sin querer ofender, del “apático viajero” y es que cuando uno intenta sobrevivir de esta manera las cosas no siempre van como uno desea. Fue en estos momentos no demasiado buenos, en lo que se refiere a lo económico, cuando les conocimos. El producto de su situación se reflejaba, no solo en las limitaciones económicas, sino que esta precariedad sumada al calor y al hambre, que no eran los mejores aliados, les hacía mantener una actitud  no demasiado positiva ante la vida.

Uno de esos días en Granada decidimos probar el famoso vigorón en un quiosco del parque central. El vigorón es plato típico de Nicaragua y los granadinos se jactan de hacer el mejor del país. Sin entrar en sus variantes, la base de este plato está compuesta por yuca, chicharrones (piel de cerdo frita) y ensalada de repollo, tomate y cebolla que lo adornan y dicen realza su sabor. Para nosotros sería la primera y última vez que lo probaríamos, por lo que con esta afirmación no hará falta que entremos en detalles sobre nuestra valoración. Para gustos los colores.

Uno de los días que mejor sabor de boca nos dejó no sería el del vigorón pero si fue ese en el que una noche decidimos ir a dar una vuelta por el paseo principal y llegamos hasta un escenario donde inesperadamente se encontraba una de las corporaciones artísticas, seguramente, más importantes del país representando todos y cada uno de los ritmos de los que se compone la riquísima cultura nicaragüense. Una maravilla que hubiésemos visto durante horas o días y que nos hizo moldear nuestro viaje para ir en busca del famoso festival de Palo de Mayo de la costa caribeña de Nicaragua.

 

 

Advertisements

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s